Las vacaciones de invierno dejaron un balance con señales mixtas para el sector turístico. Si bien viajaron más personas que el año pasado, el gasto diario de los visitantes volvió a retroceder en términos reales y la actividad permaneció por debajo de los niveles alcanzados en 2023.
Según un relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (Came), durante el receso invernal viajaron 4,6 millones de turistas por el país, un 5,9 por ciento más que en 2025. El impacto económico alcanzó los 2,12 billones de pesos, lo que representó un incremento real del 2,5 por ciento respecto del año pasado.
Sin embargo, el informe advierte que el desempeño estuvo condicionado por un contexto atípico, marcado por el Mundial de Fútbol, un escenario económico más restrictivo y un inicio tardío de la temporada de nieve.
Más turistas, pero con menor poder de consumo
De acuerdo con Came, los turistas permanecieron un promedio de cuatro días en los destinos elegidos, apenas por encima de los 3,9 días registrados en 2025.
El dato que refleja las dificultades del sector fue el gasto diario, que promedió los 115.115 pesos por persona y mostró una caída real del 5,6 por ciento frente al año anterior.
Además, aunque el turismo interno mostró una recuperación respecto de 2025, la cantidad de viajeros continúa un 16,9 por ciento por debajo del récord alcanzado durante las vacaciones de invierno de 2023.
El informe también señala que la llegada de aproximadamente 400.000 turistas extranjeros ayudó a compensar la menor demanda del mercado interno, afectado por la pérdida del poder adquisitivo y el desvío de parte del gasto hacia el Mundial de Fútbol.
Resultados desiguales según el destino
El desempeño turístico fue heterogéneo entre las distintas regiones del país.
Las ciudades de nieve y montaña concentraron los mejores niveles de ocupación gracias a las intensas nevadas registradas durante la segunda mitad de julio. Bariloche encabezó la temporada con niveles cercanos al 85 por ciento, seguida por Ushuaia, San Martín de los Andes, Villa La Angostura, Esquel y Malargüe.
También registraron un movimiento favorable destinos de Mendoza, Córdoba, Salta, Jujuy, Tucumán, La Rioja y Catamarca, impulsados por actividades culturales, gastronómicas y deportivas.
En contraste, la Costa Atlántica y buena parte de la provincia de Buenos Aires atravesaron una de las temporadas invernales más débiles de los últimos años, con una menor afluencia de visitantes.
Cómo fue la temporada en Entre Ríos
En Entre Ríos, la ocupación hotelera promedio alcanzó el 50 por ciento, impulsada principalmente por turistas de cercanía provenientes de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y la propia provincia.
Los complejos termales volvieron a concentrar gran parte de la demanda, especialmente en Federación, Colón, Villa Elisa, Concordia, Gualeguaychú, Concepción del Uruguay y La Paz. También registraron movimiento el Parque Nacional El Palmar, el Parque Nacional Pre-Delta y los circuitos históricos y culturales.
En Colón, la ocupación llegó al 35 por ciento durante el receso de la Región Centro y alcanzó el 50 por ciento con el inicio de las vacaciones en la Ciudad y la provincia de Buenos Aires, mientras que Federación se ubicó por encima del promedio provincial gracias a la actividad de su parque termal.
El movimiento turístico también estuvo acompañado por festivales, ferias de emprendedores, propuestas gastronómicas y espectáculos musicales, entre ellos la Fiesta Nacional de la Colonización en San José.
Pese al crecimiento interanual registrado este invierno, los datos muestran que el sector aún no recupera los niveles de actividad previos y continúa enfrentando un escenario marcado por un menor gasto de los turistas y resultados desiguales según el destino.