El Gobierno nacional aceleró las negociaciones para avanzar con una reforma electoral que combine la suspensión de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (Paso) con un nuevo esquema que permita que distintas listas legislativas adhieran a una misma candidatura presidencial. Según pudo saber AIM, la iniciativa forma parte de la estrategia política diseñada por la Casa Rosada para ampliar la base de sustentación de Javier Milei de cara a las elecciones de 2027.
La propuesta, impulsada por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo "Lule" Menem, busca ofrecer una alternativa a las primarias nacionales sin obligar a los partidos aliados a compartir una única lista de diputados y senadores.
Cómo funcionaría el nuevo sistema
El mecanismo en estudio permitiría que una misma fórmula presidencial sea acompañada por distintas listas legislativas nacionales, adaptando el antiguo sistema de "listas colectoras" al formato de la Boleta Única de Papel, implementada por primera vez en las elecciones nacionales de 2025.
De esta manera, un mismo candidato a presidente podría recibir el respaldo de diferentes espacios políticos que competirían con listas propias para el Congreso, manteniendo autonomía en cada distrito pero apoyando una candidatura presidencial común.
En el oficialismo incluso analizan modificar la denominación de las "colectoras", debido a la carga negativa que el término adquirió durante años en el debate político.
El objetivo: fortalecer la candidatura de Milei
La iniciativa responde a una necesidad política concreta: construir una coalición más amplia alrededor de Javier Milei si finalmente se eliminan las Paso nacionales.
En la Casa Rosada consideran que, sin elecciones primarias, muchos partidos aliados perderían un mecanismo para resolver sus internas. La posibilidad de presentar distintas listas legislativas bajo un mismo candidato presidencial aparece entonces como una herramienta para contener a sectores del PRO, la UCR y partidos provinciales sin exigir una integración total dentro de La Libertad Avanza.
La estrategia también apunta a mejorar el desempeño electoral del oficialismo en provincias donde la estructura libertaria todavía tiene escasa presencia territorial.
Gobernadores, la pieza clave
El éxito de la reforma dependerá del respaldo de los gobernadores, quienes tendrán un papel determinante tanto en la negociación política como en el tratamiento legislativo del proyecto.
Por esa razón, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, recibió la instrucción de iniciar conversaciones con mandatarios provinciales para evaluar el nivel de aceptación de la propuesta antes de su envío al Congreso.
Para varios gobernadores, el esquema resulta atractivo porque les permitiría respaldar una candidatura presidencial de Milei sin resignar el control de sus propias listas legislativas ni quedar completamente integrados a la estructura libertaria en sus provincias.
Un debate que promete polémica
La posibilidad de rehabilitar un sistema similar al de las colectoras ya genera cuestionamientos entre especialistas y sectores de la oposición.
Mientras algunos sostienen que facilitaría la construcción de acuerdos políticos y ampliaría la representación de las distintas fuerzas, otros advierten que podría volver más complejo el sistema electoral, generar confusión entre los votantes y desvirtuar el espíritu de la Boleta Única de Papel.
Las listas colectoras fueron eliminadas para las elecciones nacionales de 2019 mediante un decreto firmado por el entonces presidente Mauricio Macri, que prohibió que una misma fórmula presidencial pudiera adherir a más de una lista de candidatos al Congreso.
La reforma política que prepara la Casa Rosada
La discusión sobre las colectoras integra un paquete más amplio de reformas que el Gobierno pretende impulsar antes del inicio del calendario electoral de 2027.
Entre las prioridades figuran la suspensión de las Paso, modificaciones al régimen electoral y cambios vinculados al funcionamiento de la Boleta Única de Papel. El objetivo del oficialismo es cerrar las negociaciones políticas durante las próximas semanas para enviar los proyectos al Congreso y definir las nuevas reglas de juego antes de septiembre.
De concretarse, se trataría de una de las reformas electorales más importantes de los últimos años, con impacto directo en la conformación de alianzas políticas y en la estrategia electoral de los principales espacios de cara a la próxima elección presidencial.