La Cámara de Diputados aprobó este miércoles el proyecto de ley que crea el denominado Súper RIGI, un régimen destinado a promover grandes inversiones en nuevas actividades económicas mediante beneficios fiscales, cambiarios y regulatorios. La iniciativa obtuvo 130 votos afirmativos, 106 negativos y siete abstenciones, y ahora deberá ser tratada por el Senado.
El oficialismo logró reunir el respaldo de sus habituales aliados parlamentarios, entre ellos el PRO, la UCR, el MID y bloques provinciales, luego de incorporar modificaciones al texto durante el tratamiento en comisión para ampliar el consenso.
Beneficios para inversiones de gran escala
El proyecto está dirigido a emprendimientos que impliquen inversiones de al menos 1.000 millones de dólares, con el compromiso de ejecutar un 20% del desembolso durante los dos primeros años.
Entre los principales beneficios previstos se encuentran una estabilidad jurídica y fiscal por 30 años, la reducción de la alícuota del Impuesto a las Ganancias al 15%, exenciones en derechos de importación y exportación para bienes vinculados a los proyectos, menor carga en contribuciones patronales y libre disponibilidad de divisas.
Además, incorpora la posibilidad de recurrir a tribunales internacionales para la resolución de controversias y establece que las provincias adheridas no podrán crear nuevos gravámenes locales sobre las inversiones alcanzadas por el régimen.
Cambios para sumar apoyos
Durante el debate en comisión, el oficialismo aceptó una serie de modificaciones propuestas por bloques dialoguistas para asegurar los votos necesarios.
Entre ellas se incorporó la obligación de destinar al menos el 20% de las inversiones a proveedores locales, un incentivo para financiar proyectos de investigación y desarrollo, la creación de un registro público de inversiones y un mecanismo de evaluación previo a eventuales prórrogas del régimen.
Desde La Libertad Avanza defendieron la iniciativa como una herramienta para atraer capitales internacionales. El diputado Bertie Benegas Lynch sostuvo que el objetivo es generar condiciones de seguridad jurídica para inversiones de gran escala y afirmó que "el capital va a donde hay negocios y hay seguridad institucional".
Críticas de la oposición
Los bloques opositores cuestionaron el alcance de los beneficios otorgados a los futuros inversores y advirtieron que varias de las iniciativas empresariales mencionadas por el Gobierno ya habían manifestado interés en radicarse en el país antes de la creación del nuevo régimen.
Desde Unión por la Patria, el diputado Mario Manrique sostuvo que la propuesta concede ventajas excesivas a empresas privadas en detrimento de quienes ya producen e invierten en Argentina.
En el mismo sentido, el diputado Martín Lousteau criticó que el proyecto otorgue beneficios excepcionales, reduzca la carga tributaria y habilite mecanismos de resolución de conflictos fuera de la jurisdicción nacional.
Una sesión con otros hechos destacados
La jornada también estuvo marcada por la jura del diputado pampeano Martín Matzkin, quien asumió la banca de La Libertad Avanza en reemplazo de Adrián Ravier, recientemente designado vocero presidencial.
Asimismo, al inicio de la sesión se realizó un minuto de silencio por el fallecimiento del padre del senador Martín Lousteau.
Con la media sanción obtenida en Diputados, el proyecto del Súper RIGI avanzará ahora al Senado, donde el Gobierno buscará convertir en ley una de sus principales iniciativas para incentivar inversiones de gran escala en sectores considerados estratégicos para la economía argentina.