El 20 de junio de 1820, a las 20, la Luna estaba a la vista elevada en el cielo en fase Gibosa Creciente -iluminada en poco más del 70 por ciento del hemisferio que mira a la Tierra- posicionada hacia el horizonte Noreste transitando la constelación de Virgo y "cercana" a la azulada estrella Spica, que se destaca por ser la más brillante de ésa constelación zodiacal, informó a AIM Martin Fernández, desde el Planetario de San Luis.
A su vez hacia el Noroeste podía verse muy luminoso el planeta Venus también, por su intenso brillo blancuzco, conocido popularmente como "El Lucero" vespertino transitando la constelación zodiacal de Cáncer.
En diálogo con esta Agencia, Fernández precisó que “la diagonal superior derecha de Venus lucía posicionado el rojizo planeta Marte -cuya tonalidad se debe al abundante óxido de hierro en su superficie- transitando la constelación zodiacal de Leo”.
Y por último, destacó que transitando la enorme constelación de Sagitario, “a las 20:00 aún estaba asomando por la mitad, estaban hacia el horizonte Sureste, los planetas gaseosos Urano y Neptuno respectivamente”.
Dejá tu comentario sobre esta nota