La suerte laboral del Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, parece estar atada a las voluntades y el acompañamiento de quienes lo criticaron fuertemente tanto en el oficialismo como en los aliados.
El miércoles a las 18 horas se realizará la reunión de Labor Parlamentaria en el Senado para organizar lo que podría ser la sesión del jueves que pidió el bloque de La Libertad Avanza para votar el proyecto de ley de propiedad privada. Sin embargo, esto dependerá en gran parte del rol que tome Patricia Bullrich y los bloques aliados, ambos con fuertes críticas al funcionario nacional.
“Desde el entorno de la presidenta del Senado, Victoria Villarruel, así como también desde la oficina de Bullrich aseguran que mañana a las 18 se realizará la reunión de Labor y, mientras desde el despacho de la Vicepresidenta señalan que ‘ahí se definirá’ si hay o no sesión, desde el de la ex ministra aseguran que ‘si hay labor, es probable que haya sesión’”.
La incertidumbre tiene que ver con el movimiento que ya adelantó que hará el peronismo, donde pedirá el tratamiento sobre tablas de un proyecto de resolución para que el jueves 25 de junio Adorni sea interpelado y, en la misma sesión, se vote una moción de censura. De aprobarse, solo restaría que Diputados haga lo mismo para destituirlo.
El primer escollo, y esto será fundamental para saber si hay o no sesión, es que la oposición obtenga los dos tercios de los presentes para avanzar en el apartamiento del reglamento y buscar aprobar su Resolución. Y ya comenzó el juego de las matemáticas.
El PJ cuenta con 21 senadores propios. A este grupo se le sumarían los dos ex bloque peronista de Justicia Social Federal, la senadora de Córdoba Alejandra Vigo, los 3 de Convicción Federal, dos más del Frente Cívico por Santiago y otros dos de Movere Santa Cruz.
Con este acompañamiento el peronismo tendría 31 votos favorables a 5 de conseguir el quórum y, si están todos presentes, a 17 de los dos tercios necesarios para habilitar el tema.
En este escenario sólo puede prosperar el llamado a interpelación y a la moción de censura si los bloques del PRO y del radicalismo acompañan en su totalidad -sumarían 13 más-. Fuentes de ambos bloques señalaron que se tomarán las 48 horas que separan la sesión para definir una posición porque “hay posturas divididas” respecto del camino a seguir con el Jefe de Gabinete.
“No sabemos qué van a hacer pero si hay sesión muchos no van a poder escapar de esto porque es muy público. Una cosa es que un libertario de paladar negro lo defienda, pero el resto ¿qué ganan defendiendo a un tipo que ya está comprobado que mintió?”, explicó un senador del peronismo.
En la oposición dialoguista, tanto la de los partidos como aquellos bloques que responden directamente a sus gobernadores y que hasta ahora mostraron un fuerte alineamiento con los pedidos de la Casa Rosada, el debate está en una situación de blanco o negro. “Es todo muy público”, dijo un senador radical que aún no definió qué posición va a tener.
El escenario parecería ser que si no se frena antes la sesión, cuando el recinto se abra el jueves próximo, la suerte de Adorni ya va a estar jugada. “Defender a Adorni es como defender a Kueider“, agregaron en referencia al ex senador detenido en Paraguay con 200.000 dólares sin declarar y que mañana entra en su segunda jornada de juicio en el vecino país por contrabando.
Cuando se votó la expulsión obtuvo solo 5 votos para que eso no suceda; uno del radicalismo y 4 del PRO.